top of page

EL PBI SE DESPLOMA

  • 24 ago 2023
  • 3 Min. de lectura
Las proyecciones macroeconómicas no auguran un panorama alentador para la economía nacional.


Luego de la caída del PIB en 11,12% en el año 2020 debido a la pandemia de la Covid-19, el Perú tuvo un crecimiento notorio en el año 2021 y 2022, del 13,3% y 2,2% respectivamente. Las proyecciones para el 2023 de inicios de año preveían un crecimiento significativo de más del 3%; sin embargo, hoy esa cifra parece imposible de lograr.

El Banco Central de Reserva (BCR) publicó a inicios de agosto el “Informe de la Encuesta Mensual de Expectativas Macroeconómicas: Julio 2023”. En el mencionado documento se expone que las posibilidades económicas del Perú se han reducido significativamente. Los analistas económicos consultados bajaron sus expectativas de crecimiento del PIB en 2023 de 1,9% en mayo a 1,2% en julio. Asimismo, con respecto al 2024, bajó del 2,7% al 2,5% en el mismo periodo consultado.

En una entrevista con La República, el ministro de Economía y Finanzas, Alex Contreras, anunció para finales del mes de agosto una nueva proyección de la economía nacional con tendencia a la baja para el 2023. “Esperamos una recuperación, nos ratificamos en un tercer y cuarto trimestre de mayor crecimiento y evidentemente eso va a generar una revisión en las cifras, el número final todavía no lo hemos cerrado, pero es una revisión a la baja básicamente por ejecución”, comentó el titular del MEF. Asimismo, mencionó que en el segundo semestre de este año el crecimiento está “en potencial 3%”.

A diferencia del año 2020, o al 2009 (cuando el PIB nacional solo creció 1.1%), el desplome de este año no estaría ligado a problemas internacionales en mayor medida, sino a conflictos internos. En un escenario más favorable, con la pandemia en un segundo plano y una menor inflación en los mercados, las proyecciones no deberían ser tan poco alentadoras.

Según diversos analistas económicos, la inversión privada es lo que sostiene la economía nacional; sin embargo, esta no parece vivir su mejor momento. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), la inversión privada se contraería 2,5% en 2023, por segundo año consecutivo; en el año anterior, registró una caída de 0,5%. Las manifestaciones sociales y el Niño Costero, situaciones que aún no tienen un horizonte claro en el país, fueron determinantes en el comportamiento de la economía nacional.

Entre diciembre del año pasado y febrero de este año, diversas movilizaciones sociales estallaron en el país, algunas más severas que otras, contra el gobierno de Dina Boluarte. Ello mantuvo en vilo a las instituciones y su capacidad para gestionar crisis y dar tranquilidad a los mercados. Según diversos expertos, a pesar de que el blindaje del modelo económico en la Constitución Política hace que los agentes económicos actúen con mayor confianza ante crisis políticas y sociales, este no es una “fórmula mágica”. Esto se volvió más evidente durante el Gobierno de Pedro Castillo, cuando la actual mandataria era vicepresidente.

El Niño
Según el diario Gestión, el Niño Costero tiene un impacto mayor en regiones de la costa, especialmente Tumbes, Piura, Lambayeque y La Libertad. Los sectores clave para su economía son también los más golpeados: la pesca, el agro, el comercio, la manufactura y el transporte; que representan cerca del 50% de su producción regional. Esto tendría efectos negativos en la estructura de la zona, sobre todo en la inversión pública.

Fuera del impacto departamental, esto terminaría afectando a todo el país, sobre todo a Lima Metropolitana, que es dependiente de diversos recursos provenientes de estas zonas. Las regiones del norte mencionadas representan alrededor del 12% del PIB nacional.

Y lo peor aún no llegó. Se prevé que el Niño Global se manifieste a finales de este año. Las políticas públicas para enfrentar este fenómeno aún no están del todo claras.
Aunque es muy pronto para sacar conclusiones, es evidente que los números están en rojo. Lo más probable es que el país entre en una recesión permanente, y que las crisis políticas sean solo el telón de fondo.

 
 
 

Comentarios


bottom of page