A finales del mes de julio, se conoció el caso de Mila, un seudónimo para referirse a una menor de 11 años, que quedó embarazada fruto de una violación. Una junta médica del Hospital Regional de Loreto, la región oriunda de Mila, le negó el acceso al aborto terapeútico, lo que provocó un gran escándalo mediático. Tras ello, el caso fue trasladado a Lima, donde aprobaron el procedimiento de interrupción. Diversas voces empezaron a reclamar una mayor atención por parte del Estado, como una ampliación de las causales para poder acceder a la interrupción del embarazo.
Según el Sistema de Registro del Certificado de Nacido Vivo en Línea (CNV), entre el 2012 y el 2022 se contabilizaron 12,085 alumbramientos de niñas de entre 11 y 14 años. Al 24 de agosto del 2023, han dado a luz 660 niñas del mismo grupo etario. Lima, Loreto y Ucayali son los departamentos donde se han registrado más casos. El 2022 fue el año con mayor número de niñas que dieron a luz: 1600. Es decir, cada año en promedio 1100 menores de 15 años se convierten en madres y 3 cada día.
En el caso de Mila, se ha denunciado que su padrastro Lucas Pezo Amaringo abusó de ella durante varios años. La primera denuncia data del 2021. Sin embargo, a pesar de todos los antecedentes, la Corte Superior de Justicia de Loreto dejó en libertad al sujeto por “falta de elementos de convicción en el proceso que se le sigue”. Tras el escándalo que provocó la decisión, el 15 de agosto del 2023, el Tribunal de Apelaciones de la Corte de Loreto ordenó nueve meses de prisión preventiva contra Pezo. Al cierre de este artículo, el hombre sigue sin ser capturado.
Hay que recordar que, según la leyes vigentes, todo acto sexual que involucre a un menor de 14 años es considerado una violación sexual. “Ahí hay definitivamente situaciones de abuso sexual, que muchas veces están dados en el círculo más cercano de las niñas”, de acuerdo con Hugo González, representante del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).
El aborto por violación sexual
Desde 1924, en nuestro país está permitido el aborto terapeútico si la vida de la mujer está en riesgo. Sin embargo, los datos sobre esta materia son poco claros. De acuerdo con Ojo Público, entre el 2003 y el 2022 solo 2 niñas de 11 años o menos accedieron a este procedimiento. No es posible hacer una comparativa concreta con las niñas que dieron a luz en esa misma fecha, pues solo existen datos del CNV desde el 2012.
Claro está que estos son los registros oficiales. El negocio de las clínicas clandestinas está extendido por todo el país, y muchas mujeres acuden a estos establecimientos por la falta de atención en las entidades de salud pública. La verdad es que calcular el número exacto, rango de edad, nivel socioeconómico o educación de las niñas que se practican abortos en clínicas clandestinas es practicamente imposible.
En el panorama regional, Argentina, Colombia, Uruguay, Guyana, Cuba, y algunos estados de México permiten el acceso al aborto sin expresión de causa. El resto lo permite en mayor o menor medida, dependiendo de la región o el estado federal.
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) ya ha pedido al Perú que despenalice el aborto por esta causal, pero en la práctica no ha cambiado nada. En esa misma línea, la Corte Internacional de Justicia se pronunció asegurando que una niña obligada a continuar con un embarazo es considerado tortura.
“Su anatomía no está preparada para un parto (…) Un embarazo en una niña de 11 años tiene mayor riesgo de complicarse con hipertensión arterial, parto prematuro. Hay una afectación física”, dice Alfredo Celis, Vicedecano del Colegio Médico del Perú.
Ahora bien, no parece haber un horizonte claro sobre una ley de aborto en casos de violación en un futuro cercano. En realidad, diversos parlamentarios y partidos que están en el Congreso se han opuesto a esta medida. Jorge Montoya, congresista por Renovación Popular, que exigiría al Ministerio de Salud los motivos “por el cual autorizaron asesinar a un ser humano indefenso”, refiriéndose al caso de Mila.
“Las consecuencias de esta decisión alteran por completo el verdadero significado del derecho a la vida, han cometido de manera perversa un homicidio por una presión absurda e ideológica contraria ampliamente a la vida y protección de los seres humanos”, escribió en su cuenta de Twitter. En esa misma línea, se expresaron otros parlamentarios como Milagros Jauregui.
En todo caso, el aborto para estos casos no parece ser un tema de discusión relevante para los actuales legisladores, que son los encargados de redactar estas leyes. De todas formas, el Estado debe atender estos casos y, sobre todo, prevenir para que disminuya drásticamente, en contraposición con el alarmante aumento que se observa en los últimos años.
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