El origen y la prostitución del término más utilizado en la política peruana
El término caviar alude principalmente a la semiconserva de huevos de la familia esturión (normalmente beluga, sevruga y esturión ruso), que es de consumo humano. Su alto precio lo ha transformado en símbolo de consumo exclusivo para personas muy adineradas. Sin embargo, en la sociedad peruana, posee otro significado, y es repetido al unísono por políticos, periodistas y otros grupos de personas. Muy pocos saben su verdadero origen, ni cómo este término es utilizado maliciosamente.
La lingüista Martha Hildebarnt mencionó que esta expresión “traduce una francesa equivalente (su sinónima es gauche champagne) aplicada a los políticos progresistas de buena familia (“los niños bien que se portan mal”). Asimismo, aseguró que, a diferencia de otros modismos similares en otros países, el término peruano puede usarse tanto como adjetivo y sustantivo. Por lo tanto, podemos hablar de una “izquierda caviar” y los “caviares de ciertos partidos”.
Por su parte, el periodista Aldo Mariátegui (entusiasta de este modismo que inspiró el nombre de su programa en Willax) menciona que se refiere a toda persona que se define intelectualmente con los ideales de izquierda, pero solo “de pantalla”, pues no está comprometida en la práctica con los valores que representa esta corriente política. “Los caviares son estupendos cuando pretenden ‘escribir en difícil’ para impresionar al resto de manera intelectualoide, más aún cuando lo hacen para que les lean sus pares caviares”, aseguró Mariátegui en una columna de Perú 21.
Alberto Vergara Paniagua, en un artículo en la revista “Poder”, afirmó que a inicios de los años 2000 alguien se enteró que “en Francia existía el término ‘gauche caviar’ y, entonces, el mismo grupo de personas pasó a ser identificado como la ‘izquierda caviar’”. Pero si bien el término es local, en el mundo se utilizan frases análogas. En Brasil, se emplea el término esquerda Ballantine's («izquierda Ballantine's»); en Chile se usa red set (parodia del término jet set) o whisquierda; En Colombia, “social bacanería”; y en Venezuela, “boliburguesía”. En Estados Unidos o los demás países europeos, el más usado es woke.
Lo cierto es que, más allá de su significado y su contexto, “caviar” es un término predominantemente peyorativo para referirse a un grupo muy desigual entre sí; por lo tanto, difícil de encasillar. Las frases de connotación despectiva han sido parte del panorama político del mundo entero, y será así siempre. Los “fachos” de origen facista, los “progres” de origen socialdemócrata (o progresista) o los “terrucos” de origen senderista, son solo alguno de los términos más usados para referirse al bando con el que el emisor discrepa rotundamente.
El Perú libre de Perú Libre
Probablemente, el “caviar” tomó mayor relevancia desde el 2021, para las elecciones generales. Pedro Castillo competía con Keiko Fujimori, en una contienda muy polarizada. Castillo era apoyado (como se esperaba) por políticos de izquierda, como Verónika Mendoza o Sigrid Bazán. De pronto, se despertó una campaña de diversos medios y políticos, como Guillermo Bermejo o Ricardo Belmont, asegurando que eran ellos los que querían “su cuota de poder y vivir en el Estado”.
El líder de Perú Libre, Vladimir Cerrón, manifestó estar descontento con la alianza que hizo su partido con otros movimientos de izquierda. Por lo que él (identificado con la izquierda marxista-leninista, mariateguista) empezó a utilizar el término para referirse a lo que él consideraba los falsos revolucionarios. Aunque él fue más allá: afirmó que también existía “la derecha caviar”.
La semana pasada, Cerrón fue sentenciado a tres años y 6 meses de prisión efectiva impuesta por el Poder Judicial por el caso Aeródromo Wanka, cuando él era Gobernador de Junín. “En este país a los grandes delincuentes, entre derechistas y ‘caviares’, como Odebrecht, José Graña Miro Quesada, PPK, Vizcarra, Villarán, Pablo, etc., no se les toca ni con el pétalo de una rosa, pero a uno lo quieren poner en prisión con acusaciones inventadas”, mencionó Cerrón en su cuenta de X.
Sorprendentemente, el aprista Mauricio Mulder, autodenominada de derecha y anticomunista, salió en defensa de Vladimir tras su sentencia. “Justo cuando Cerrón se suma como muchos a denunciar la ‘mafia caviar dominante’, le fulminan una prisión efectiva pese a que no hay prisión efectiva cuando la pena es de 4 años. Eso es poder”, escribió también en su cuenta de X.
Todo es caviar
Los miembros más visibles de la derecha política representados en el Congreso de la República también usan el término a su favor. La investigación sumaria a los miembros de la Junta Nacional de Justicia (JNJ) hizo que varios medios, periodistas y políticos encendieran las alarmas al considerarlo inconstitucional y nocivo para el Estado de Derecho. Inmediatamente, la parlamentaria Patricia Chirinos, autora y promotora de esta investigación, dijo que eso demostraba el “doble rasero caviar”. “Aplauden cuando les conviene y critican cuando queremos funcionarios idóneos. Pero la verdad es una sola: los miembros de la Junta Nacional de Justicia vulneraron el principio de separación de poderes e incumplieron con sus deberes constitucionales. ¡No olviden que, en 2018, el ‘lagarto’ (Martín) Vizcarra removió todo el CNM y le dio vida a su propia JNJ!”, contestó Chirinos vía X.
El periodista Jaime de Althaus, en una columna para el diario El Comercio, mostró su desacuerdo con la investigación del Congreso, asegurando que “si hay abuso de la JNJ, ello debe dilucidarse en el Poder Judicial y en el TC”. Sin embargo, no olvidó mencionar que “es cierto que la mayoría de los miembros de la JNJ pertenece al grupo llamado caviar. Pero eso no es causal de despido”. Por lo tanto, para Althaus, ser “caviar” es casi tan preocupante como destituir sin causa grave a los miembros que eligen y sancionan a los jueces y fiscales de todo el país.
Así, el término se ha convertido en parte del lenguaje político local, inevitablemente. Es usado con excesos, inevitablemente. Es usado con razón, inevitablemente. Es inexacto, inevitablemente. Por lo tanto, “caviar” seguirá siendo usado, tanto por movimientos políticos de izquierda como de derecha, para contextualizar algo que ellos consideran nefasto. Pero, como vimos, la oposición a una idea o acto basta para ser calificado como tal. Felicidades, bienvenidos al club “caviar”.
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